El Big Data es una realidad que se está incorporando de forma paulatina y con fuerza en todos los campos de la sociedad, entre ellos en Educación, aunque de forma tardía. El objetivo de este estudio es analizar descriptivamente la perspectiva general que sobre el Big Data aplicado a la Educación tiene una muestra de 104 estudiantes universitarios del norte del Perú. La muestra participante fue no probabilística de carácter incidental. Se llevó a cabo un estudio de encuesta, utilizando la escala VABIDAE para recoger los datos. Se hizo un estudio psicométrico de la escala con los datos recogidos, así como un análisis estadístico descriptivo. Los resultados muestran una percepción positiva de los participantes ante el Big Data así como una predisposición evidente a utilizar los servicios de Big Data en su ejercicio profesional como fuente de información. Igualmente, destaca la ausencia de brecha de género. Finalmente se comentan su posible impacto en la formación del docente.
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Temas Pedagógicos de actualidad para los profesionales de la educación.
lunes, 9 de diciembre de 2019
Enseñanza de la competencia investigativa: percepciones y evidencias de los estudiantes universitarios
El objetivo es contribuir a la formación de la competencia investigativa en estudiantes universitarios, mediante la aplicación de un currículo modular por competencias, estrategias didácticas socioformativas y evaluación de evidencias. Participaron 438 estudiantes en un periodo de siete años. Los resultados obtenidos de fuentes documentales de la universidad y del cuestionario, demuestran que el nivel de desarrollo de la competencia investigativa es intermedio y que las estrategias aplicadas por los profesores son determinantes para el aprendizaje de esta competencia.
sábado, 6 de enero de 2018
Perfil por competencias gerenciales en directivos de instituciones educativas
El propósito de este estudio es la elaboración y valoración de un perfil por competencias gerenciales para los directivos de las Instituciones Educativas de Educación Básica en el contexto de la mejora continua de la educación sustentada en las normas internacionales y los modelos de calidad. Se utilizó el método de la encuesta para recoger las opiniones y valoraciones de 340 profesionales, entre directivos y profesores que laboran en escuelas urbanas y rurales de tres regiones del norte del país. Las competencias gerenciales que deben tener los directivos de las instituciones educativas son 1) el manejo de dirección, necesaria para el emprendimiento de procesos de gestión escolar académicos y administrativos; 2) el liderazgo, como una actuación de compromiso, iniciativa, creatividad, visión de futuro y sólidos valores en el desempeño personal y profesional; y 3) la gestión del cambio, a través de actividades y proyectos innovadores para alcanzar las metas institucionales.
profesionales.
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sábado, 30 de septiembre de 2017
Epistemología Pedagógica, Didáctica y Currículo
La Pedagogía, es la ciencia que sustenta a la profesión del profesor, su formación pedagógica constituye la esencia de su profesión, por tanto, una profunda base teórica y metodológica en este campo permite el actuar profesional eficaz y eficiente y la investigación.
El profesor requiere para su desempeño profesional el dominio científico de la Pedagogía, la Didáctica, el currículo y su disciplina o especialidad específica; es decir, por ejemplo: Matemática, Comunicación, historia. En esta investigación nos ocuparemos de uno de estos aspectos: la Pedagogía.
viernes, 18 de agosto de 2017
ESTRATEGIAS DIDÁCTICAS SOCIOFORMATIVAS PARA EL DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN

lunes, 10 de octubre de 2016
Aportes para la Educación de los niños y jóvenes de Hoy.
Sin duda que la formación de los
niños, adolescentes y jóvenes en la sociedad actual, demanda de respuestas
innovadoras que trastoquen las estructuras de los sistemas educativos,
reorienten las políticas educativas, exijan nuevas competencias docentes en las
escuelas y comprometan a los padres de familia en la educación de sus hijos. Es
decir, un abordaje integral que finalmente se concrete en la formación de
ciudadanos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas.
Pero visto desde la práctica,
¿cuáles son las necesidades de aprendizaje de los estudiantes en la
actualidad?, ¿qué desempeños deben evidenciar los docentes para que contribuyan
a solucionar los actuales y futuros problemas del contexto que los seres
humanos debemos resolver?. Existen
varias preguntas para la reflexión, pero nos limitaremos a dar algunas
respuestas a éstas dos.

Pero qué aporta la Educación
Física a los estudiantes, a los seres humanos. Es evidente que, “mente sana en
cuerpo sano”, es una de las frases conocidas por la mayoría; pero además de
esto, contribuye al funcionamiento del cerebro y potencia el aprendizaje; mejora
la plasticidad sináptica (conexiones neuronales), genera nuevas neuronas
(neurogénesis) y aumenta la irrigación sanguínea en nuestro cerebro. Y qué pasa
con el Arte?. Bueno, el arte educa la creatividad, contribuye a formar el
compromiso emocional, la perseverancia, reflexión, concentración, belleza,
autocontrol, entre otros beneficios. Los idiomas, entre éstos el inglés, en una
sociedad globalizada son impostergables, de utilidad cotidiana, para buscar
información en internet, conocer otras culturas, turismo, investigación,
pasantías, becas, etc. Y el ajedrez?, es incorporar un componente lúdico a la
educación, educar la concentración, la capacidad de análisis, el aprendizaje de
los errores, entre otros beneficios.
Consideramos que esta es una
alternativa educativa necesaria para ser aplicada desde el hogar, por las
familias, y en la escuela, por los profesores. Como se observa el planteamiento
es integral; pues la práctica en los niños de una actividad física, del arte,
de los idiomas; tiene que iniciar en el hogar, seguir en la escuela con un
currículo que incluya estas necesidades de aprendizaje y con profesores con las
competencias requeridas para este propósito.

Son propuestas teóricas valiosas;
sin embargo, requerimos con mayor urgencia la práctica de éstos y otros
planteamientos que contribuyan a la mejora de la calidad de los aprendizajes en
los estudiantes. Lo más cercano a la práctica es, enseñar y aprender con el
ejemplo. Una sociedad que eduque con su cultura, maestros que transmita
testimonialmente el amor por el aprendizaje, por la lectura, la escritura, la
investigación y el uso de tecnologías; padres de familia que dediquen tiempo a
sus hijos para orientarlos y educarlos en valores. Es decir una suma de
esfuerzos que son posibles de hacer y que nos permitirá vencer los bajos
resultados educativos que preocupan a la sociedad peruana. Que los niños
practiquen el deporte, el arte y los idiomas y que los adultos los enseñemos
con el ejemplo.
Referencias Bibliográficas.
Guillen, J. (2015). “¿Qué materias son las más importantes?”. En Forés,
A. Neuromitos
en Educación: El aprendizaje desde la neurociencia. España: Plataforma
Actual. Pp 17-35.
Imbernón, F. (2011). Un nuevo
desarrollo profesional del profesorado para una nueva educación en el siglo XXI. Revista
Educação Skepsis, 2.
Perrenoud, P. (2008). Diez
nuevas competencias para enseñar: invitación al viaje (Vol. 196).
Graó.
Zavalva, M. (2011). Competencias
Docentes del Profesorado Universitario. España: NARCEA
miércoles, 28 de septiembre de 2016
LA INVESTIGACIÓN FORMATIVA UN RETO MÁS PARA LOS PROFESORES
La investigación formativa sin
duda es un tema en la agenda de la capacitación de los profesores de todos los
niveles educativos. No es de ahora, su vigencia en la educación data de varias
décadas atrás; sin embargo, en los últimos años ha cobrado mayor interés,
especialmente en el sistema educativo peruano.
La sociedad del conocimiento, está
determinando una educación que responda a las nuevas formas de vida del ser
humano, siendo la investigación científica una de las prioridades de los países
que luchan por desarrollarse en un contexto con brechas de desigualdad cada vez
más marcadas, puesto que los resultados de la ciencia y la producción
tecnológica son los que sostiene su economía. Por tanto, la educación toma esta
dirección: contribuir a la generación de conocimiento científico.
En este contexto, la
investigación formativa es una de las estrategias previas y que se está
incidiendo en los estudiantes desde la educación básica hasta la universitaria.
Primero la investigación formativa orientada a la formación de habilidades,
capacidades y competencias para la investigación y, luego, la investigación
científica propiamente dicha que corresponde a los grados académicos superiores
de la educación universitaria, puesto que su esencia es el aporte a la ciencia.
La investigación formativa forma
parte de la función docente con una finalidad pedagógica y que se desarrolla
dentro de un marco curricular formalmente establecido, además, constituye una
estrategia pedagógica de carácter docente para el desarrollo del currículo; por
tanto, aporta elementos didácticos fundamentales para desarrollar un
aprendizaje autónomo y significativo (Cerda, 2007).
Para los profesores es un reto,
no es una tarea nueva, es la reorientación de la docencia, respondiendo a la
pregunta: ¿cómo llevar a la práctica la investigación formativa en el aula y en
la escuela?. El cómo, básicamente se refiere al método; es decir, a las
estrategias didácticas que deben incorporar en el desarrollo de las áreas
curriculares o asignaturas y módulos. A continuación les compartimos algunas
formas de hacerlo.
Las estrategias didácticas que
aplique el profesor en su desempeño docente tienen que ser conducente a la
generación de evidencias de aprendizajes de los estudiantes, dependiendo del
grado de madurez y de las capacidades que estos tienen. Las evidencias, son
pruebas de lo que el estudiante va aprendiendo, de la movilización de sus
saberes para la obtención de resultados concretos. En este sentido, la
investigación formativa se desarrolla mediante: monografías, ensayos,
seminarios de investigación, club de revistas, la aplicación del Aprendizaje
Basado en Problemas (ABP), anteproyectos de investigación, vinculación de los
estudiantes con los proyectos de investigación del profesorado, estrategia DHIN
(Desarrollo de Habilidades para la Investigación), la Uve Heurística, entre
otras estrategias.
Varias de estas estrategias son
de dominio de los profesores, sin embargo, su labor pedagógica está en la
adaptación que tienen que hacer al contexto socioeducativo de los estudiantes.
Por ejemplo, la monografía, tiene que abordar u problema o un tema de interés
para el estudiante, de preferencia con enfoque interdisciplinario, puede ser
elaborada, sustentada y publicada por uno o varios autores (un equipo de estudio).
El ensayo, con su naturaleza propia de ser un texto argumentativo– aunque tiene
sus variantes – sigue los mismos lineamientos. En ambos casos, los estudiantes
debe buscar información en fuentes confiables, como libros y revistas, estas
últimas indizadas en bases de datos como por ejemplo, ISI, Scopus, Scielo,
entre otras; luego, procesarla y aplicarla a la investigación que está
elaborando.
Los estudiantes deben sumarse a
las investigaciones que los profesores estén desarrollando, el profesor
investigador (Stenhouse, 1985) es aquel que reflexiona sobre su propia
práctica, es crítico consigo mismo con la finalidad de innovarla, ésta es mucho
más productiva si suma a los alumnos. El reto está allí, solo tenemos que
asumirlo.
Cerda, H. (2007). La
investigación formativa en el aula. La pedagogía como investigación. Colombia: Cooperativa Editorial Magisterio.
Nuñez, N.; Vigo, O.; Palacios, P. Y Arnao, M. (2014). Formación
Universitaria Basada en Competencias. Chiclayo: USAT.
Stenhouse, L. (1985). Investigación y desarrollo del curriculum.
Madrid: Morata
viernes, 17 de junio de 2016
Pautas para el Informe de Investigación: Tesis
En este video comparto con ustedes algunas pautas para elaborar el Informe de Investigación. Diseñar, validar y aplicar los instrumentos de investigación.
Les invito a ver el Video y a dejarme sus comentarios.
martes, 27 de octubre de 2015
Sílabo por competencias
Ver documento completo
martes, 1 de septiembre de 2015
PERSPECTIVAS PARA LA FORMACIÓN INICIAL Y CONTINUA DE PROFESORES.
La formación de los profesionales en
las últimas décadas del siglo pasado, estuvo básicamente orientada a la formación inicial,
siendo la mayor aspiración de los estudiantes obtener el grado académico y el
título profesional que acredite sus estudios e iniciar su carrera laboral, siendo
el Estado el mayor empleador. Indudablemente que este escenario en los últimos años
ha cambiado profundamente generando nuevas tendencias en los perfiles
profesionales.
Actualmente, en las Instituciones de
Educación Superior, básicamente en las universidades e institutos superiores
pedagógicos, es posible identificar marcadas diferencias entre la formación
inicial y la formación continua de los profesionales. Esta última, requiere una
atención especial. Las Universidades, han incrementado sus matrículas en los
estudios de postgrado y postítulo, al mismo tiempo que los sectores sociales, económicos,
culturales y políticos, modifican permanentemente sus perfiles con exigencias
cada vez más puntuales orientadas a la investigación, innovación, el
desarrollo, la tecnología, entre otros.
Pero cómo enfrentar este nuevo
escenario. Cómo las Universidades, generan el nexo entre la formación inicial
del profesional y la formación continua. Los sistemas de formación flexibles
son una alternativa, conforme lo exige la actual Ley Universitaria 30220 en el
marco de la acreditación de la calidad educativa de los programas de postgrado,
de las Escuelas de Postgrados y de las Universidades. Respecto a las maestrías,
éstas tienen una duración mínima de un año y, tres años para los doctorados. En
ambos casos, se enfatiza en la investigación.
En lo teórico- metodológico, la
formación continua del profesional tiene como punto de partida “el sistema de
conocimientos estáticos que el docente tiene, adquiridos en la formación
inicial y en su experiencia laboral acumulada; los mismos que, al interactuar
con el avance científico – tecnológico, genera necesidades de investigación e
innovación en la docencia” (Núñez y Palacios, 2007: 54).
Pero, ¿cómo generar un sistema
dinámico que vincule el saber estático con los nuevos saberes provenientes de
la ciencia y la tecnología?. Nuestra respuesta es la Investigación.
Todo profesional que investiga, genera sistemas más ricos de
conocimientos que son el soporte para comprender los nuevos aportes de la
ciencia. La formación continua tiene que estar centrada en la investigación,
además que fortalezca las actitudes profesionales y personales orientadas a la
mejora de la persona. En suma, permita el desarrollo de competencias docentes
que en la sociedad del conocimiento se requiere, como por ejemplo, el dominio
de las tecnologías de la información y comunicación aplicada a la educación, la
capacidad de innovación, entre otras (Zabalza, 2013).
Las competencias docentes como las
propuestas por el Ministerio de Educación (2012), están relacionadas con la
gestión del proceso de enseñanza aprendizaje, la gestión de la escuela y el
desarrollo de la profesionalidad y la identidad docente. No considera de manera
explícita la investigación e innovación en el campo educativo, competencia que
a nuestro criterio, es fundamental para generar una práctica docente reflexiva,
atenta a los cambios en el paradigma de la complejidad (Morín, 2001), la
actualización de los saberes especializados y un permanente compromiso con su
formación continua.
Existen variadas estrategias para el
desarrollo de competencias, entre las cuales destacan los proyectos formativos
(Tobón, 2013), que consiste en identificar problemas del contexto que debe
resolver el profesional, siendo para ello necesario la movilización de saberes
hacia desempeños que son demostrables a través de evidencias. Esta es una de
las estrategias que mayores resultados está dando en la formación inicial y
continua de los profesores, por su riqueza didáctica, pues permite formar
competencias genéricas como el trabajo en equipo, el dominio de información, la
capacidad de comunicación, entre otras y, competencias específicas propias de
cada profesión (Núñez, Vigo, Palacios y Arnao, 2014).
Finalmente, el enfoque formativo por
competencias aplicable a la formación inicial y continua de profesores, implica
un cambio en la cultura docente de las instituciones de educación superior; es
decir, una docencia generadora de espacios para que cada estudiante aprenda de
lo que él hace y no de lo que el profesor hace (Bigg y Tang, 2011). Las
competencias docentes para el siglo XXI tienen que ser respuestas a los
actuales y venideros desafíos de una generación de estudiantes que tienen a la
mano inconmensurable información para convertir en conocimiento para el
desarrollo, la innovación y la economía.
Referencias Bibliográficas
Biggs, J., y Tang, C. (2011) La enseñanza para un aprendizaje de calidad en la universidad: ¿Qué hace
el estudiant? . Reino
Unido: McGraw-Hill
Ministerio de Educación (2012). Marco del Buen
Desempeño Docente: Un Buen Maestro Cambia tu vida. Lima: Minedu.
Morin, E. (2001). Los siete saberes necesarios para la
educación del futuro. Barcelona: Ediciones Paidos Iberoamérica.
Núñez, N. y Palacios, P. (2007). Fundamentos y
Políticas para la Formación Docente. Chiclayo – Perú: Ediciones USAT.
Núñez, N., Vigo, O., Palacios, P. Y Arnao, M. (2014).
Formación Universitaria Basada en Competencias: Currículo, Estrategias
Didácticas y Eva luación. Chiclayo –
Perú: Ediciones USAT.
Tobón, S. (2013). Formación Integral y Competencias.
Pensamiento complejo, currículo,
didáctica y evaluación. 4 ed. Bogotá: ECOE Ediciones.
Zabalza, M. A. (2013). La formación del profesorado
universitario. REDU. Revista de Docencia Universitaria, 11(3), 11-14.
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