martes, 6 de abril de 2010

LA EDUCACIÓN VIRTUAL EN LA UNIVERSIDAD.

La aplicación de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) al proceso de enseñanza aprendizaje, es una tendencia que está modificando la monotonía del desempeño profesional de los docentes en las aulas de los diferentes niveles educativos, especialmente en la Educación Universitaria. Los profesores tienen que dominar las TICs, con la finalidad de aplicarlas en el desempeño de sus funciones en la docencia, investigación y extensión.

En el ámbito internacional, en mayo del año 2009, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentó la primera universidad global en línea y gratuita, con la que tratará de impulsar el acceso a la educación superior de los estudiantes de las regiones menos desarrolladas del mundo. Este nuevo proyecto educativo, llamado la Universidad del Pueblo, se enmarca dentro de la Alianza Global de la ONU sobre Tecnología de Comunicación y Desarrollo (GIAD) para ayudar a cerrar las brechas internacionales en materia de educación mediante las nuevas tecnologías.

Las universidades que desarrollan la educación virtual han potenciado esta modalidad para ofertar la formación profesional más allá de sus fronteras geográficas. El incremento de su matrícula, ha potenciado la masificación de los estudiantes, existiendo universidades que superan los 300 mil estudiantes de diferentes países, este fenómeno ha dado lugar a la transnacionalización de la universidad.

Son varias las habilidades y competencias que pueden trabajarse con las TICs. Entre estas tenemos: la búsqueda y la selección de información, el análisis crítico y la resolución de problemas, el trabajo en equipo, los idiomas, la capacidad de autoaprendizaje y de adaptación al cambio, la interdisciplinaridad, la iniciativa y la perseverancia (Mendaña y González, 2004; Huertas y Tenorio, 2005).

Como es evidente, un currículo basado en competencias viene muy bien a este modelo educativo. Se trata de comprender la formación profesional universitaria desde una arista distinta a la formación presencial o la formación a distancia. Lamentablemente hay proveedores que han encontrado en las TICs, el medio más rentable para beneficiarse con la educación superior, aplicando cuanta novedad aparezca sin un tratamiento pedagógico que permita ver o no la conveniencia de su aplicación de tal o cual tecnología en la educación. Un estudio realizado en el año 2009 sobre la universidad española indica que un estudiante de la modalidad virtual requiere de la inversión del 25% de lo que significa la educación de un alumno en la modalidad presencial.

El aula digital, es un componente didáctico poco investigado desde el punto de vista pedagógico, en la práctica funciona como una simulación o representación del aula clásica de una universidad. En el aula digital también se da la interacción de profesores y estudiantes, no siendo ésta necesariamente en tiempo real, pero que muchas veces supera en eficacia y eficiencia a la actividad presencial. A pesar de las ventajas que el aula digital presenta para el aprendizaje, es un campo poco explorado aún por la literatura pedagógica contemporánea y, constituye una línea de investigación con escasos aportes a la comunidad científica.

Los resultados de la educación virtual en la universidad ha generado importantes expectativas en el campo laboral de prestigiosas empresas del mundo, al extremo que muchas de éstas, prefieren a profesionales egresados de esta modalidad, por tener competencias desarrolladas como el aprendizaje autónomo, el trabajo colaborativo, la transformación de la información en conocimiento, generación de propuesta o alternativas, entre otras; todas éstas de vital importancia en los trabajadores de las empresas líderes en el mercado.

Todas estos cambios, fueron previstos desde algunos años atrás por la UNESCO (2004): «Con el advenimiento de las nuevas tecnologías, el énfasis de la profesión docente está cambiando desde un enfoque centrado en el profesor y basado en clases magistrales, hacia una formación centrada principalmente en el alumno dentro de un entorno interactivo de aprendizaje. El diseño e implementación de programas de capacitación docente que utilicen las TICs efectivamente es un elemento clave para lograr reformas educativas profundas y de amplio alcance». (UNESCO - 2004)

Las dos décadas precedentes se han caracterizado por la abundante información en la Internet, al extremo que la mayoría de los profesores no fueron capaces de orientar a sus estudiantes en la utilización adecuada. El problema se ha agudizado en los últimos años, por ello, desde el campo técnico y no desde lo pedagógico, los especialistas están generando alternativas que han marcado generaciones distintas.

Estamos en el tránsito de la Web 2.0 a la Web 3.0; es decir de la web social a la web semántica. El experto en esta línea de investigación Nova Spivack, anunció en el año 2009, que se estaba trabajando en una nueva generación de Internet, llamada Web 3.0, que entenderá nuestro lenguaje coloquial y cotidiano, que resultará mucho más amigable, y que será accesible a mucha más gente. Pablo Abad (2009), del departamento de Ingeniería Informática del Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA), explica que uno de los grandes problemas de Internet es que, debido a la inmensa cantidad de información que contiene, resulta difícil encontrar lo que se busca en ella. "Por eso se está tras modos de catalogar datos que sean eficientes y fáciles de usar; a esas premisas responde la Web semántica”.

La incorporación de estos avances tecnológicos constituyen desafíos para los docentes y estudiantes universitarios, aún estando la mayoría de sujetos preocupados por el dominio de las herramientas de la web social, ya tenemos al frente nuestro, los entornos colaborativos con soporte semántico para educación y en especial para la investigación científica. El reto para los docentes universitarios es investigar en esta línea, desde el punto de vista técnico, pero sobretodo su validez pedagógica y didáctica para la formación de profesionales en la universidad.
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